Tu número de libertad financiera
Lo que gastas en un año, multiplicado por 25. Es cuánto necesitas tener invertido para dejar de depender del sueldo.
Ingreso vs. gasto
La brecha es lo que te sobra cada mes: lo que entra menos lo que sale. Es la única plata que puedes ahorrar o invertir, así que es la que importa — no el sueldo.
Deuda de mayor interés
Pagar una deuda al 38% es como ganar 38% garantizado. Ninguna inversión te da eso, así que esta va primero.
Tu acción mínima de hoy
Aún no defines tu acción mínima. Ve a la pestaña Tiempo.
Mes a mes
Cuánto de tu sueldo lograste guardar cada mes. La línea marca el 10%, que es el mínimo recomendable.
Respaldo
Tu única copia si algo se pierde, y la forma de llevarte tus datos a otra parte. Sale sin cifrar: guárdalo con cuidado.
Acá va tu plan: lo que ganas y gastas en un mes normal. Con eso la app calcula tu meta y en cuánto llegas. Para anotar lo que gastas de verdad, día a día, usa Movimientos.
En qué se te debería ir el sueldo
Un reparto sano de tu sueldo: 70% en gastos fijos, 20% en gustos, 10% al ahorro. A la izquierda va cuánto deberías destinar a cada cosa; a la derecha, cuánto le destinaste de verdad.
Protege la brecha
Un aumento de sueldo que se va todo en un mejor arriendo es un aumento para tu casero. Vigila el margen, no el ingreso. Tu sueldo lo tomamos del primer bloque.
Tu gasto mensual, por categoría
Vivienda, transporte y comida suelen ser el ~70% del total. Separarlos es lo que te deja ver dónde un solo recorte mueve la aguja.
Permiso de circulación, seguros, contribuciones, vacaciones. Lo que no cabe en un mes pero igual lo pagas todos los años — si no lo anotas acá, tu meta queda más chica de lo real.
Un recorte grande en los tres grandes vale más que cien recortes chicos.
Vigila la inflación del estilo de vida
Lo difícil no es tener brecha, es mantenerla cuando empiezas a ganar más. Si tu gasto sube al mismo ritmo que tu sueldo, el aumento se te fue entero y mirando un solo mes no se nota.
Construye tu base
Antes de invertir un solo peso hay tres cosas que van en este orden. No es capricho: cada una protege a la siguiente.
1 · Colchón de emergencia
Plata guardada para cuando pasa algo malo: se echó a perder el refrigerador, te quedaste sin pega, una urgencia médica. Sin esto, cualquier imprevisto se paga con tarjeta — y ahí es donde empieza la deuda cara del paso 2.
La meta se mide en meses de tu gasto: cuántos meses podrías vivir sin que entre un peso. Empieza por uno; ese ya te saca de la tarjeta.
2 · Sacarte las deudas caras
Una tarjeta al 38% te cobra ese 38% todos los años, pase lo que pase. Ninguna inversión te garantiza eso. Por eso pagarla es la mejor jugada que tienes disponible: es ganancia asegurada, no una apuesta.
Anota abajo cada deuda con su interés. Se ordenan solas por tasa, no por monto: conviene matar primero la de interés más alto aunque sea la más chica, porque es la que más te cobra por cada peso que debes.
3 · Fondo de oportunidades
El colchón del paso 1 es para cuando pasa algo malo. Este es para cuando aparece algo bueno: un curso que vale la pena, cambiarte de pega aunque el primer mes ganes menos, arrancar de un arriendo que te está ahogando. Sin esta plata, cuando aparece la oportunidad tienes que decir que no.
Se mide en meses de tu gasto, no en un monto fijo: lo que importa no es cuánta plata tienes, sino cuánto tiempo podrías sostener tu vida con ella. Si gastas $780.000 al mes, tres meses son $2.340.000.
Y no es una meta sino un rango: con el mínimo ya puedes tomar una decisión sin miedo, y con el cómodo puedes tomarla con calma.
Número de libertad financiera
Tu gasto anual × 25. Ese es el monto que necesitas tener invertido para que tu dinero cubra tu forma de vivir. Se calcula sobre lo que gastas, no sobre lo que ganas: es tu gasto el que define cuánto necesitas.
Cuánto te falta para llegar
Con lo que ahorras hoy y tu dinero rindiendo, esto es lo que queda de camino.
Cuánto supones que rinde tu dinero invertido al año. Un 7% es un valor conservador de referencia; ajústalo si tienes uno mejor.
Simulador de recortes
Cada $1 que dejas de gastar al año son $25 menos que necesitas juntar. Por eso recortar pesa 25 veces más que ahorrar. Prueba aquí: vivienda, transporte y comida son ~70% de tu gasto — es donde un solo recorte mueve la aguja.
Esto es una simulación: no cambia tus números reales de arriba.
Tres cosas que no tienen número
Son de criterio, no de planilla. Medirlas obligaría a inventar un puntaje que no significa nada, así que van como lo que son: recordatorios.
- Evita los errores grandes. No necesitas la estrategia perfecta; te basta con no hacer tonterías con tu plata.
- No diversifiques todavía. Primero vuélvete muy bueno ganando dinero de una sola forma.
- Acepta el desequilibrio por un rato. Cuatro años difíciles ahora te pueden ahorrar cuarenta después.
Acá va lo que realmente pasó: cada gasto e ingreso, mes por mes. Sirve para ver en qué se te va la plata de verdad, y para comprobar si el plan de Dinero se parece a tu vida.
Todos tus meses
Lo que entró y salió en cada mes que tienes anotado. Toca uno para abrirlo arriba.
Anotar un movimiento
Cada gasto o ingreso que anotes se suma al mes que estás viendo arriba.
En qué se te va
Tus gastos del mes ordenados de mayor a menor. El de más arriba es donde un recorte rinde más.
Todo lo del mes
Usar esto como tu gasto típico
Las categorías de la pestaña Dinero son tu gasto típico: lo que planificas. Esto de acá es lo que realmente pasó. Cuando quieras, copia lo real al plan.
Tu día
Anota lo que haces en un día normal y cuánto te toma cada cosa. La lista se ordena de lo que más tiempo consume a lo que menos, así ves de una dónde se te va el rato.
Antivisión
Imaginar el sueño relaja: el cerebro se siente premiado sin haber hecho nada. Escribe lo contrario — dónde vas a estar si sigues exactamente igual que hoy.
Quién puede ver tu avance
Invita por correo a quien quieras. Verán tu número de libertad, tu brecha y tu racha — solo mirar, no pueden editar nada tuyo. Puedes quitarles el acceso cuando quieras.
Te invitaron a mirar
Cuando alguien te comparte su avance, aparece acá para que aceptes.
Cómo van los demás
El avance de quienes te compartieron su Zimiento.